Edición mar/abr 2013
EL POTENCIAL DEL ALMACENAMIENTO DE CADA UNA DE LAS SEMILLAS
Ejemplos de semillas de vida larga, media y corta
Semillas
Condiciones ambientales de almacenamiento para conservación de semillas de especies ortodoxas
Francisco Amaral Villela | francisco.villela@ufpel.edu.br
Nilson Lemos de Menezes
El almacenamiento de semillas asume gran importancia en el proceso de producción porque generalmente existe un intervalo de tiempo entre la cosecha de la semilla y la siembra posterior, que puede ser de algunos días o extenderse por varios meses, según la especie y el cultivo, lugar de producción, condiciones ambientales prevalecientes y tecnología de producción. La razón fundamental del almacenamiento está vinculada a la preservación de la calidad fi siológica y sanitaria de las semillas, por la reducción de contaminación de plagas en la incidencia de microorganismos y minimización del ritmo de deterioro.
Durante el almacenamiento, el deterioro de las semillas no puede ser impedido, aunque la velocidad del proceso puede ser minimizada por medio de procedimientos adecuados de producción, cosecha, secado, benefi ciado, transporte y de alteraciones bioquímicas y fi siológicas iniciadas justo después de la maduración fi siológica, que ocasiona la reducción de vigor, culminando en la pérdida de capacidad de germinación.
Reducir la velocidad y los efectos del deterioro en las semillas son metas prioritarias del almacenamiento; sin embargo, es sabido que existe acentuada diversidad entre especies con relación al potencial de almacenamiento de semillas. Además de eso, ocurre variabilidad entre lotes y entre semillas de lotes de la misma especie y del mismo cultivo, sometidas a condiciones similares de almacenamiento, puesto que cada semilla y cada lote poseen un historial determinado por las condiciones de producción.
La longevidad corresponde al periodo máximo de tiempo que las semillas permanecen vivas, cuando son almacenadas bajo condiciones ambientales ideales (Cuadro 1), siendo que las especies presentan variabilidad natural.
Según dicha longevidad, las semillas pueden ser clasifi cadas como de vida corta, media y larga. En general, las semillas de vida larga y media presentan duración creciente, conforme disminuyen la temperatura ambiente y el nivel de agua de las semillas. La duración de las semillas ortodoxas (aquellas que pueden ser secadas) puede ser acentuadamente prolongada por el secado de niveles agua hasta de 5 a 8% y su condicionamiento en envases impermeables.
Las semillas de vida corta, por otro lado, tienen una longevidad en muchos casos muy reducida que se extiende por semanas o meses. Asimismo, las denominadas recalcitrantes no presentan tolerancia a la desecación y/o son sensibles a bajas temperaturas.
El potencial de almacenamiento de semillas ortodoxas sufre la infl uencia de un sinnúmero de factores, además de la duración, destacándose la calidad inicial, determinada por las condiciones ambientales prevalecientes en la fase del hinchamiento de semilla y en el periodo comprendido entre la madurez fi siológica y la cosecha, por los daños mecánicos de la cosecha y la ausencia de benefi ciamiento, especialmente en transportadores, y por los daños técnicos en el secado. Los daños mecánicos se constituyen en serios problemas, capaces de reducir la calidad de las semillas. Como consecuencia, se observa la reducción del vigor, disminución en la germinación, aumento de infección, proliferación de patógenos y menor potencial de almacenamiento. Las semillas partidas pueden ser fácilmente eliminadas durante el benefi ciamiento. Sin embargo, semillas con pequeñas roturas o aplastadas permanecen en el lote, convirtiéndose en focos de deterioro.
Además de eso, las condiciones ambientales en almacén, particularmente la temperatura y la humedad relativa del aire, ejercen fuerte infl uencia sobre el contenido del agua de las semillas almacenadas. La asociación con elevadas temperaturas favorece a los procesos respiratorios de las semillas en la actividad de microorganismos y de insectos.
La micro flora fúngica en almacén es altamente dependiente del contenido de agua de las semillas. Los principales hongos del almacenamiento pertenecientes a los géneros Aspergillus y Penicillium se desenvuelven en semillas con contenido de agua en equilibrio con unidad relativa de aire sobrepasando el 65%. Siendo así, es importante incluir entre los cuidados de la obtención de lotes con los menores niveles de daños mecánicos posibles, en cada etapa del proceso productivo de las semillas.
Los insectos también afectan negativamente el potencial de almacenamiento de las semillas por determinar la reducción de peso, de la pureza física y de la calidad fi siológica. Los insectos-plagas más importantes, porque tienen la capacidad de romper la capa protectora de las semillas, son los gorgojos que atacan el arroz y maíz, el gorgojo del poroto y de los cereales, cuya actividad es infl uenciada por las condiciones ambientales del almacén. Temperaturas en el rango de 23 a 35ºC y niveles de agua de las semillas entre 12 y 15% son favorables en su desarrollo. La alteración de las condiciones de ambiente de almacén, por la disminución de la temperatura y/o de la humedad relativa del aire, reduce o minimiza la actividad de los insectos.
La purga, o tratamiento con insecticidas y el enfriamiento de las semillas son técnicas efi cientes en el control de los insectos-plagas y la mantención del potencial fi siológico de las semillas durante el almacenamiento.
Combinaciones de temperatura y humedad relativa de aire necesaria para la preservación de la calidad de semillas durante el almacenamiento, dependiendo del tiempo de conservación (Cuadro 2), pueden ser obtenidas por la localización del almacén en sitios cuyas condiciones climáticas son favorables o por la modifi cación de las condiciones ambientales.
Las semillas de soya presentan una duración superior a 10 años, si están almacenadas bajo condiciones ideales. Sin embargo, acondicionadas en equipajes permeables (sacos de papel multifoliado, de algodón, yute y polipropileno trenzado) y mantenidas en condiciones de ambiente de almacén, por ejemplo, bajo temperatura ambiental media de 20 a 25ºC y humedad relativa de aire de 65 a 70%, mantienen la germinación por un período de 6 a 8 meses, aunque se pueden encontrar reducciones marcadas de vigor. Pero si son almacenadas en condiciones climáticas más adversas sufren una disminución más acentuada de calidad fi siológica, pudiendo presentar germinación inferior a 80%, luego de 60 a 90 días, particularmente en lugares de clima más cálido, haciéndose inadecuadas para la siembra. Se debe considerar también el hecho de que el vigor declina anticipadamente, lo que ocasiona, muchas veces, emergencia de población de plantas menores, crecimiento y desarrollo de plantas más lentos y menos uniformes, así como menor resistencia a las adversidades ambientales.
En lugares de clima cálido y/o muy húmedo, durante el período de almacenamiento, condiciones favorables para la mantención de calidad de las semillas, pueden ser obtenidas por la modifi cación de las condiciones ambientales. El almacenamiento bajo condiciones controladas de temperatura y/o humedad relativa de aire se constituyen en una alternativa técnicamente viable para la preservación de la calidad de la semillas. En el almacenamiento a granel, el enfriamiento de las semillas, mantenidas en silos, viene siendo realizado con el uso de una temperatura de 15 a 20ºC y humedad relativa de 55 a 60%. Semillas de soya son conservadas en ese sistema, en general, por cuanto a los seis meses de almacenamiento temporal se espera el benefi ciamiento completo. Los resultados alcanzados han sido plenamente satisfactorios, especialmente en los lugares y épocas del año, cuyas condiciones climáticas son desfavorables a la conservación de semillas de soya.
En el almacenamiento en bolsas, el enfriamiento de las semillas inmediatamente antes del embolsado y, especialmente, el uso de un almacén con sistema de enfriamiento y secado, son alternativas implementadas para buscar la reducción, al mínimo, del ritmo de deterioro de semillas, a pesar de las elevadas inversiones de implantación.
Las semillas de hortalizas en general, a su vez, cuando son almacenadas en condiciones ambientales de regiones tropicales y subtropicales, pierden la viabilidad en un corto intervalo de tiempo. Semillas de cebolla, por ejemplo, acondicionadas en bolsas de papel y mantenidas en ambiente abierto, pierden completamente la viabilidad en poças semanas. Por lo tanto, si son acondicionadas en envases impermeables (envolturas de aluminio y latas metálicas selladas), con humedad de 6%, no sufren fl uctuaciones en su contenido de agua, manteniendo la viabilidad por periodos de tiempo de más de tres años.
El avance de la frontera agrícola en la producción de soya, para regiones de clima más caliente y húmedo, convirtió en necesaria la adopción de técnicas más avanzadas de conservación de semillas, que aseguren la mantención de germinación, con una mínima reducción de vigor.
Los resultados de la investigación afi rman que la experiencia de los productores de semillas confi rma que la calidad de las semillas es fuertemente infl uenciada por las condiciones ambientales en almacén, especialmente temperatura y humedad relativa de aire. Ésta última controla el contenido de agua de las semillas acondicionadas en envases permeables. Se acrecienta el hecho de que el desempeño de las semillas en almacenamiento es acentuadamente dependiente de la calidad inicial presentada durante la colocación en el almacén.
El potencial de almacenamiento de diferentes lotes de semillas de una especie, bajo condiciones ambientales similares, es determinado por la calidad fi siológica inicial. La prueba de germinación, por el hecho de no evaluar completamente la calidad de un lote y por ofrecer óptimas condiciones a las semillas, posibilita la formación de plantines normales a partir de semillas en diferentes estados de deterioro. De manera que siendo lotes de semillas con porcentajes de germinación semejantes pueden presentar reducciones diferentes en la capacidad germinativa, almacenados bajo iguales condiciones, ocurrencia que está asociada a las diferencias en cuanto a su vigor.
De ese modo, una alta germinación en el inicio del almacenamiento no asegura que el lote mantendrá su calidad hasta el momento de la siembra o que presentará duración similar o superior a otro lote de la misma especie con germinación inicial semejante, pudiendo así al término del período de almacenamiento, presentar diferencias en la calidad fi nal de los lotes.
Finalmente, vale la pena enfatizar que no es sufi ciente la producción de semillas de alta germinación, pero para asegurar un elevado potencial de almacenamiento es necesario consecuentemente, un adecuado desempeño en la fase de establecimiento en el campo, la meta debe ser la obtención de semillas de alto vigor y propiciar el almacenamiento bajo condiciones ambientales naturales o modifi cadas, favorables a la conservación de las semillas.