Edición mayo/jun 2013
La Miopía de las Semillas de Hortalizas: Un problema que dificulta el desarrollo y la competitividad de la industria de semillas de hortalizas
Marcos Botelho | marcos.botelho@sakata.com.br
Se ha otorgado mucha importancia a los grandes cultivos en el Brasil, tales como la soya y el maíz, sobre todo a la soya, uno de los cultivos que ha contribuido de manera contundente a la balanza comercial brasileña y se ha constituido en uno de los más poderosos motores de expansión del agronegocio brasileño.
Para esos cultivos, el Brasil ha asignado recursos con el propósito de hacerlos los más competitivos posibles y, para ello, ha sido muy importante la contribución a la investigación, difusión de tecnologías y concesión de créditos a los productores.
Además, esos cultivos cuentan con una reglamentación legal constituida a lo largo del tiempo y que atiende sus particularidades desde el punto de vista de la investigación y de la generación, producción, comercialización y seguridad sanitaria.
Sin embargo, esa dedicación no ha sido otorgada a los cultivos pequeños, como los que representan las hortalizas, tanto en lo que se refiere a la investigación, difusión de tecnología, concesión de créditos y regulación legal de sus procesos de investigación y generación, producción, comercialización y seguridad sanitara. Con relación a esto último, recién en los últimos tiempos los productores de esos cultivos comenzaron a resolver el problema de la ausencia de registros de protección agrícola para su aplicación en esos cultivos, encontrándose, la mayor parte de las veces, en una situación de ilegalidad que acarrea dificultades en la comercialización, sobre todo cuando se exporta.
Esa falta de atención y priorización de los pequeños cultivos revela muchas veces la inadecuada comprensión de su importancia para el país, no solamente en una perspectiva económica, sino también en la perspectiva de su importancia para el país, pues en este caso, con mayor intensidad que en los grandes cultivos, la importancia social se encuentra en mayor equilibrio con la importancia económica.
De ese modo, si por un lado, en el caso de la producción de hortalizas, considerando el precio de venta al consumidor, la actividad genera un valor agregado de USD 11 billones anuales, a partir de las semillas adquiridas por el productor – lo que representa una significativa contribución a la economía del país -, y por otro lado, desde el punto de vista social, esa misma actividad genera 12 veces más empleos directos por hectárea que los generados por la soya o el maíz, siendo el sector responsable por la generación de 7 millones de empleos, de los cuales, 3.5 millones son empleos directos y 3, 5 millones, indirectos. Además, desde el punto social, el sector es indispensable en la búsqueda de una dieta alimenticia más saludable y equilibrada para la población, y pieza clave en la solución de un problema de salud pública que está afectando a los países y a las arcas públicas bajo la forma del aumento de los gastos de prevención para combatir los graves y diversos problemas representados por la obesidad.
Se espera con razonable certeza un significativo y constante crecimiento de la demanda de hortalizas en el Brasil, y las directrices de ese crecimiento se relacionan al crecimiento de la economía, pues se sabe que a incrementos positivos en el PIB (producto Interno Bruto), corresponden incrementos positivos en la demanda de hortalizas; pero ese no es el único indicador macroeconómico que actúa positivamente sobra la demanda: la inflación sobre el control y el aumento de la renta son factores importantes para ese crecimiento. Además, desde el punto de vista del contexto social, el aumento de la demanda se apoya en la variable demográfica – si por un lado el envejecimiento de la población está llevando a la búsqueda de una alimentación más equilibrada y adecuada a ese grupo etáreos, por otro lado, las investigaciones han demostrado que nuestras generaciones están consumiendo más hortalizas como resultado de una creciente concientización de la sociedad sobre la importancia de los hábitos saludables en la alimentación. También desde el punto de vista social, el incremento de la demanda se apoya asimismo en la variable cultural – la búsqueda de mayor calidad de vida, que se refleja en la búsqueda de una dieta más equilibrada, saludable y menos calórica.
En tal sentido, es importante para el país volcar su atención hacia la cadena productiva de las hortalizas para que se pueda tener un proceso productivo capaz de atender los requisitos cuantitativos y cualitativos definidos por el aumento de la demanda de la población por esos importantes alimentos, lo que significa invertir y apoyar el sector en las áreas de investigación, difusión de tecnología, crédito a la producción y un marco regulatorio legal que contemple las necesidades y especificidades del sector en todos sus eslabones, incluyendo la comercialización.
La industria de semillas de hortalizas es la base de este sector productivo y un eslabón indispensable de la cadena productiva, siendo pieza clave en el desarrollo de la producción de hortalizas en el Brasil e indispensable en la garantía de una oferta cuantitativa y cualitativa necesaria para atender el consumo actual y el incremento de la futura demanda. La industria de semillas de hortalizas no puede ser evaluada solamente a partir de su potencial anual de ventas, pues, a manera de ilustración, las ventas del sector ascienden a USD 100 millones, pero generan un valor agregado a partir de las semillas, considerando el momento de la venta de la producción al consumidor de USD 11 billones, es decir, para cada dólar generado por la industria, se genera USD 110 en la cúspide del consumo. Sin embargo, esta industria ha visto su potencialidad disminuida por la ausencia o presencia de una legislación que no atiende las demandas y especificidades inherentes a los pequeños cultivos, siendo que esa legislación muchas veces ha sido elaborada a partir de la realdad de la experiencia vivida con los grandes cultivos, lo que llamamos la MIOPÍA DE LAS SSEMILLAS DE HORTALIZAS. Es decir, la falta de conocimiento de las diferencias existentes entre la producción y la comercialización de semillas de hortalizas y la producción y la comercialización de semillas de grandes cultivos, lleva a una legislación inadecuada a las necesidades y particularidades de esa industria.
Para la corrección de esa miopía es indispensable conocer las diferencias y particularidades que están mucho más allá de las diferencias físicas más obvias: color, tamaño y formato de las semillas, sino también, la diferencia más obvia, el tamaño, ya indica que las diferencias mayores precisan ser apuntadas y comprendidas para que se pueda promover una legislación y una política adecuada para la industria. La imagen más abajo muestra que 25 semillas de tomate híbrido equivalen aproximadamente al tamaño de una sola semilla de maíz híbrido. De manera general, la industria de semillas de hortalizas presenta 15 diferencias básicas en relación a la industria de semillas de grandes cultivos, que se detallan a continuación:
Además de esas diferencias, se debe considerar que, a diferencia de lo que sucede con los grandes cultivos, en hortalizas es posible realizar el proceso de investigación y de producción en regiones geográficas distintas y distantes del mercado consumidor, o por lo menos, ello sucede con mayor frecuencia. Esa mayor “globalización” del proceso de investigación y producción aporta importantes ganancias representadas, en lo que se refiere a investigación, por la ampliación del acceso a germoplasmas, optimización de competencias y capacidades localizadas en distintas partes del planeta y, en lo que se refiere a la producción, las ganancias se materializan por la posibilidad en el aumento de la producción, la oferta, la disponibilidad y la calidad de las semillas.
Esa globalización aporta importantes ganancias para productores y consumidores, pues permite ofrecer semillas de variedades que el Brasil no producía, como son los casos del brócoli, repollo, rabanito, melones, cebollitas, betarraga, coliflor, nabo y espinaca. Es decir, gracias a ese proceso, los productores son ahora capaces de producir y ofertar a la sociedad esos productos de forma competitiva y contribuir al enriquecimiento y mejoramiento de la dieta alimenticia de la población.
El conocimiento y la comprensión de las diferencias mencionadas hasta aquí entre semillas de pequeños y grandes cultivos es indispensable para legislar y regular las áreas de investigación y generación, producción, comercialización, importación, exportación, protección intelectual y sanidad vegetal. De otra forma, si la miopía de semillas de hortalizas no fuese sanada, la legislación y los marcos regulatorios seguirán miopes, constituyéndose en un obstáculo al desarrollo de ese importante sector del Agronegocios brasileño. Actualmente, la industria de semillas de hortalizas, a través de los esfuerzos de sus Asociaciones – ABCSEM (Asociación Brasileña de Comercio de Semillas y Plantines) y ABRASEM ( Asociación Brasileña de Semillas y Plantines) -, junto a sus congéneres internacionales, está buscando corregir los problemas causados por la miopía de semillas junto a las organizaciones gubernamentales locales e internacionales, porque el problema de la miopía de semillas no se restringe solamente al Brasil – los demás países, en menor o mayor grado, también sufren esas limitaciones, generando también marcos regulatorios y legales que llegan a imposibilitar el desarrollo más globalizado de la industria en áreas de investigación y generación, producción, comercialización, propiedad intelectual y acuerdos fitosanitarios. Además, se han realizados esfuerzos para promover un mejor entendimiento de las diferencias y particularidades de la industria de semillas de hortalizas junto a las organizaciones del gobierno.
Algunos problemas causados por la miopía de semillas de hortalizas pueden mencionarse, como por ejemplo, la gran cantidad de semillas retiradas para fines de análisis de laboratorio de las muestras destinadas a los procesos de investigación y generación, incluyendo el germoplasma, la semilla genética, básica y semillas de parentales; la extrema dificultad en la importación de muestras para fines de investigación y generación; la falta de registro de productos para tratamientos de semillas de hortalizas en el Brasil y la no aceptación de registros ya existentes en otros países; y las dificultades en el proceso de re exportación, cuando el país importador irá a re exportar para otro país que cuente con requisitos fitosanitarios diferentes a los exigidos por su propio país donde no se acepta proceder al análisis de plagas y enfermedades que no constan como obligatorias en el país importador, imposibilitando la re exportación.
La cadena productiva de hortalizas, - de gran importancia para la economía y para la sociedad brasileña, y para el desarrollo sostenible y competitivo del sector de semillas de hortalizas, pilar de esa importante cadena, - depende de la corrección de la miopía de semillas y de los problemas causados por ella.